ENRIQUE MORALES “CHESTER”
Mi vida en la luz de la danza
Mi vida en la luz de la danza, ha sido un camino lleno de maravillosos descubrimientos, de grandes encuentros y por supuesto también de dolorosos errores y fracasos, considero que la creación lumínica esta compuesta por 50% pasión y 50% técnica, técnica que se basa en la física, la química y las matemáticas. La iluminación escénica también vive una estrecha relación con otras disciplinas plásticas, como la pintura, la fotografía, la escultura.
Al final de cuentas lo que hacemos los iluminadores para la danza, es esculpir la escena, pintar y modelar los cuerpos, mostrar imágenes a partir de la luz, es indispensable para todo iluminador contar con un alto grado de análisis, síntesis y abstracción, tenemos que ser unos amantes de la luz de nuestro día a día, debemos convertirnos en grandes observadores.
La danza es tan abstracta y subjetiva como la misma luz, es por eso que mientras los cuerpos bailan, yo danzo con ellos a través de la luz.
¡Viva la danza y viva su luz!